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El profesor argentino que puso la eñe de salteños
en la prensa en inglés especializada en temas de Internet se llama Diego
Saravia y tiene 36 años. La iniciativa que lleva a cabo desde octubre
de 2000 —y que llamó la atención de prestigiosos medios, como la
revista Wired— es la distribución de una versión simplificada del sistema operativo gratuito Linux. Una versión "made in Argentina" llamada Ututo.
Su objetivo: avanzar hacia una mayor democratización del acceso a
Internet, según cuenta Saravia en una entrevista concedida por e-mail a Clarín.
—¿Qué es Ututo? —Ututo es una pequeña lagartija que cada
tanto aparece en nuestros hogares de Salta. También es el primer GNU
Linux Argentino. (GNU Linux es un "sistema operativo", o sea el
programa central que controla una computadora y permite trabajar con
otros programas, como editores de texto y navegadores de Internet.
Compite y reemplaza a Windows, a Office, y a cientos de programas
comerciales.) Y Ututo es un GNU Linux muy simple de usar, no requiere
instalación y funciona en forma gráfica directamente desde la lectora
de CD-ROM. Pensado para difundir Linux y facilitar su conocimiento.
—¿Cuál es la penetración de Internet en Salta? —En Salta la
Universidad Nacional, donde trabajo, fue un propulsor importante de
Internet. Hoy es uno de sus principales distribuidores, con más de
1.000 cuentas, entre docentes y estudiantes. Fuimos pioneros y ayudamos
a que se la conozca en estas latitudes.
—¿Qué beneficios aporta Ututo? —Ututo es parte de un conjunto
de programas conocidos como "libres". Libres porque tenés la libertad
de leer el lenguaje humano en que fueron escritos, gratis porque podés
compartirlos con tus amigos sin complejo de "pirata". ¿Cómo explicarle
a nuestros hijos que no pueden prestar su CD con jueguitos a su vecino?
¿Que este acto "abyecto" es denominado "piratería"? O sea, equivale a
robar, saquear, matar, y violar. Toda nuestra educación esta orientada
a que los chicos compartan con sus amigos, que sepan pedir y prestar,
que superen su egoísmo. ¿Cómo explicarles que los jueguitos de
computadora son una excepción? Que no debe compartirlos, que es un acto
criminal... El juego en esta área, como en todas, es una preparación
para la vida. El modelo de licencias de software hoy vigente forma
seres egoístas e incomunicados, simples consumidores.
—¿Un software que cambie conductas? —Sí. Nosotros creemos que
otro mundo es posible, que los programadores pueden y deben compartir
su trabajo. El software no surge de un repollo, la humanidad
evoluciona, todo acto creativo se apoya en actos preexistentes. No es
necesario reinventar la rueda en cada empresa, en cada programa. Por
eso los que sostienen esta idea crearon una alternativa: software libre
y desarrollado en forma comunitaria. Que todos pueden usar, modificar y
recrear cuantas veces quieran sin pagar licencias.
—Un concepto más ético que utilitario...
—Sí. Esta es una cuestión ética y moral. Pero tiene importantes beneficios. Mejor calidad: al tener el código fuente sometido al escrutinio de miles de personas, los errores se corrigen rápidamente. Personalización: todos sabemos quién escribió cada programa, sabemos su correo electrónico y podemos consultarle cualquier cosa. Libertad:
permite modificar y adaptar los programas a tus propósitos, no estar
atado a que la firma que lo escribió cierre o discontinúe un programa,
a que cambie arbitrariamente los formatos de documentos y que una
versión no pueda ver los documentos de otra versión del mismo programa.
Windows y sus programas solo vienen con el lenguaje apto para La
Máquina, indescifrable para un humano. Nadie puede saber que hay allí,
qué errores tiene, qué secretos oculta.
— ¿Qué ventajas hay en su uso práctico?
—En el uso doméstico:
la máquina no se cuelga, tenés miles de programas gratis a tu
disposición para hacer lo que desées sin sentirte un "pirata". Podés
instalarlo en cuantas máquinas quieras sin límite, tenés una comunidad
de usuarios que te ayudan gratis y con gusto. No necesitás tanta
memoria o máquinas último modelo. Si sos una empresa, oficina de gobierno o una institución,
los ahorros son importantes: unos $500 por PC en licencias para una
máquina típica de oficina. Mucho mas para cosas específicas. En
general, la libertad no tiene precio. Pero que en este caso te ahorra
mucho dinero.
—¿Se puede soñar con una democratización del acceso digital a partir de Ututo?
—Ututo es un paso en ese camino. Como toda herramienta, los resultados
dependen del uso que se les dé. El camino recién empieza. Brasil vio
esto antes que nosotros. Su programa de masificación de Internet es
superior al de nuestro ministro Caputo. La clave: las PC que quieren
repartir usarán Linux. Linux encierra para nuestro país muchas
oportunidades de trabajo y crecimiento. Una tecnología apropiada a
nuestras circunstancias en un momento muy particular de nuestra
historia. Linux cambia el modelo económico vinculado al uso y
desarrollo de software: dejamos de ser importadores de licencias
(cajitas) y pasamos a crear una industria de servicios basada en mano
de obra y PYMES locales. El ahorro en nuestra balanza de pagos puede
ser enorme. Si creamos esta industria rápido podemos ser pioneros y
exportar esta experiencia a otros países. Estamos a tiempo.
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